Antes de comprar cualquier vivienda, hay un documento que conviene pedir siempre: la nota simple registral. Es barata, rápida de obtener, y puede ahorrarte un disgusto serio.
La nota simple es un documento informativo que emite el Registro de la Propiedad con los datos actuales de una finca: quién es el propietario legal, la descripción del inmueble, y sobre todo, si tiene cargas (hipotecas, embargos, servidumbres) que sigan pendientes.
Descubrir después de firmar que la vivienda tenía una hipoteca sin cancelar o un embargo puede convertirse en un problema serio y costoso. La nota simple te confirma, con datos oficiales, que quien te vende es realmente el propietario y que la vivienda está libre de cargas (o te dice exactamente cuáles tiene, para negociar en consecuencia).
Se puede solicitar online en la web del Colegio de Registradores con un coste bajo (unos 9-10 €), indicando la dirección o la referencia catastral de la vivienda. Se recibe en minutos u horas, y no requiere ser el propietario para pedirla.
Pedir la nota simple antes de hacer una oferta formal por una vivienda, o al menos antes de firmar el contrato de arras, es una de las comprobaciones más baratas y más importantes de todo el proceso de compra.