Estima cuánto necesitas por encima del precio de la vivienda para cubrir impuestos, notaría, registro y gestoría.
Si compras una vivienda de segunda mano, pagas el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que gestiona cada comunidad autónoma y varía normalmente entre el 6% y el 11% del precio. Si compras obra nueva directamente al promotor, pagas IVA (10% en vivienda, con el tipo general) más el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), que suele rondar el 1-1,5% según la comunidad.
Ajusta el porcentaje de la calculadora al tipo exacto que aplique en tu comunidad autónoma — esta herramienta no lo detecta automáticamente porque cambia con frecuencia y varía mucho de una región a otra.
Además del impuesto, hay tres partidas que casi todo el mundo subestima: la notaría (depende del precio de la vivienda y de la complejidad de la escritura), el registro de la propiedad (para inscribir la compra a tu nombre) y la gestoría (si la usas para tramitar todo el papeleo). Súmalas todas antes de decidir cuánto puedes ofertar por una vivienda.
Una vivienda de segunda mano de 180.000 € con un ITP del 8% supone 14.400 € de impuesto, más unos 940 € de notaría, 560 € de registro y 300 € de gestoría: en total, unos 16.200 € por encima del precio de compra.
Los importes de notaría, registro y gestoría son estimaciones aproximadas basadas en aranceles habituales para viviendas de precio medio. El coste real depende de la complejidad de la operación y puede variar.