El ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales) es uno de los gastos más grandes al comprar una vivienda de segunda mano, y sorprende a mucha gente que no lo tenía presupuestado.
El ITP grava la transmisión de bienes (en este caso, una vivienda) entre particulares o desde una empresa no sujeta a IVA. Se paga sobre el valor de referencia de la vivienda, que puede ser el precio de compra o el valor catastral de referencia que publica el Catastro, el que sea mayor.
El ITP está cedido a las comunidades autónomas, así que cada una fija su propio tipo, que suele moverse entre el 6% y el 11%. Algunas comunidades aplican tipos reducidos para determinados colectivos: jóvenes, familias numerosas, viviendas de protección oficial.
Una vivienda de 180.000 € puede pagar 10.800 € de ITP en una comunidad con tipo del 6%, o 19.800 € en otra con tipo del 11% — la diferencia entre comunidades puede superar los 9.000 € para la misma vivienda.
El ITP se autoliquida en el plazo de 30 días hábiles desde la firma de la escritura de compraventa. Normalmente lo gestiona la gestoría o notaría como parte del proceso de compra.
Puedes estimar el ITP junto con el resto de gastos de compra en nuestra calculadora de gastos de compraventa.